Baila para mí
Sábado por la noche. Dimitri me dijo que preparó una noche especial para los dos. Llevo poco tiempo en Barcelona, extraño mucho salir a bailar con mis amigas, y él lo sabe. Me está costando un poco adaptarme a esta ciudad, que él conoce como si hubiera nacido acá. La idea de salir a tomar y bailar me enloquece, mi vida se ha convertido en poco más que esperarlo cuando sale del trabajo. De buena gana voy a ducharme, dijo que quiere que me ponga bonita y sé muy bien lo que eso significa. Me espera fuera de la ducha y me agarra fuerte del pelo para darme un beso. Hoy te quiero con el perfume ese que me gusta – dice con voz firme y ese acento ruso que me pone la piel de gallina. Sobre la cama me espera mi outfit elegido para la velada. El corazón me da un salto y me pregunto dónde me estará llevando. Obediente, me calzo la tanguita abierta y las medias hasta los muslos. Él me mira impasible, serio, atento a cada detalle. Me doy cuenta de que puso mi música preferida cuando se m...